jueves, 12 de abril de 2012

AL HILO DE LA PASCUA QUE SIEMPRE INSPIRA

Aquí vengo de nuevo a traeros alguna breve reflexión, el trabajo de mi ensayo novelado me tiene tan concentrado que apenas me queda tiempo para mantener el blog activo, ya están listas unas cincuenta mil palabras, según me informa WORD, así que el trabajo avanza a buen ritmo, creo que muchos vais a sorprenderos cuando los folios pasen a la imprenta. De momento os dejo un pequeño suelto que es motivo de una larga reflexión en el ensayo: Dice Jiménez del Oso que ““El católico convencido sería un fervoroso budista en el Tibet”. ¿Qué opináis?, yo pienso que ser creyente de una determinada religión es solo cuestión de espacio-tiempo, ¿estáis de acuerdo?. ¿por qué nadie adora a Osiris o a Huitzilopochtli?. ¿las religiones nacen, crecen, se desarrollan y mueren?. ¿El que es propenso a creer, cree en lo que “le ponen delante” según la época que le ha tocado vivir?. Animaros, que el tema promete.