viernes, 17 de mayo de 2013

LA UTILIDAD DE LA RELIGIÓN (SEGUNDA)


                  El cristianismo llegó a España antes del siglo II, casi podríamos decir que España entró en contacto con los seguidores de Jesucristo al mismo tiempo que el resto de la Cristiandad. Llegó para quedarse. Llegó de la mano del catolicismo y de la mano de Roma. Sufrió persecuciones, múltiples avatares y Luego la lucha contra el Islam y contra los propios judíos antes de ser expulsados de España por los Reyes Católicos el 31 de Marzo de 1492. Reyes Católicos, su propio título los delata. España ha sido y es católica por los cuatro costados. En épocas recientes incluso por imposición del estado.
     Pero la religión católica como rama del cristianismo que es, no puede renegar de su origen judío. Jesús era judío. Lo fue durante toda su vida y nadie serio se atrevería a negar tal cosa. Jesús no era cristiano, porque el cristianismo aún no existía. Era un judío muy piadoso que aspiraba a mejorar el comportamiento de su propio pueblo dando un mejor cumplimiento a la ley y a los profetas de Israel, son hechos que no se ocultan ni en los propios evangelios cristianos: Mt 5 17/37:  “No crean que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar pleno cumplimiento”. (otros dicen; No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir

         El cristianismo y por lo mismo el catolicismo nacen beben y crecen a partir  del judaísmo, de la religión de Abraham y Moisés. Por eso yo pregunto: ¿Le conviene a España en el mundo actual y presente una religión de inspiración judaica?. ¿No hay en el momento presente una mejor oferta espiritual para el hombre moderno que lo obsoleta ley de los profetas judíos?.
         Para quien ha sido machaconamente educado en ella no hay otra elección, pero para quienes han tenido libertad de elección deberían plantearse muy en serio cual es la oferta espiritual que mejor se adapta a sus necesidades. La espiritualidad debe evolucionar, como han evolucionado el resto de cuestiones que afectan al hombre y si no dejamos que un chamán analfabeto y drogado meta sus sucias manos en el útero de una mujer cuando va a dar a luz  (http://www.elmundo.es/elmundo/2013/05/11/baleares/1368297327.html) ¿por qué repetir rituales y salmodias igualmente cadudacadas?.
     Dentro de la propia Iglesia Católica hay corrientes de renovación, de modernización de su mensaje y de su ritual, pero yo no veo que esas corrientes respondan mejor a la demanda espiritual del hombre moderno de lo que lo han venido haciendo hasta ahora.
 ¿Qué opinas al respecto?, ¿te lo habías planteado alguna vez?. Si practicas alguna religión ¿la has escogido libremente y sin presiones de ningún tipo?, ¿o te ha venido impuesta por padres, educadores o sistema?.
¿Estás de acuerdo en que hoy hay mejores ofertas espirituales en el mercado que el catolicismo tradicional?.
No me sirve renegar del catolicismo para hacerse budista, eso es, no voy a decir una tontería, pero casi. No me refiero a cambiar una religión por otra parecida o igual. Si no sabes a que me refiero es que no tienes inquietudes espirituales o no has buscado mucho. Por eso escribo, porque creo que para las personas que no investigan en este campo hay un gran desconocimiento y es preciso encender algunas luces que vayan aclarando las tinieblas en que nos han metido.
     Debemos ser libres para desarrollar nuestras inquietudes espirituales y sobre todo no admitir los miedos y los temores que las religiones tratan de infundirnos.
¿Cómo es posible que en nombre de un Dios compasivo que es todo amor y paz, la gente viva atemorizada ante el castigo divino?. Porque la gente teme a Dios, teme que Dios exista y que haya una vida más allá de la muerte donde va a ser castigado y torturado, eso es lo que la gente teme. Es el temor a Dios lo que la gente sufre en silencio y a lo que teme.
¿Es justo que en estos tiempos sigamos con esas ideas de hace más de dos mil años?. ¿Es justo que las personas teman a Dios “por si las moscas”?. A mi me parece que no.
De rebote de esos temores y como salida a la frustración que producen nos han venido las drogas, la pornografía, el alcohol, un duro  y alto precio que estamos pagando por “sublimar” ese temor. (Y quizás la especulación sin límite que hemos vivido y el capitalismo feroz: ya que en la otra vida no voy a disfrutarlo pues atesoro en esta todo lo que pueda y luego que me quiten lo bailado)
Una sociedad libre de miedo no necesitaría volver sus ojos hacia el lado oscuro, disfrutaría con las cosas buenas de la vida sin recurrir a esa muestra de rebeldía paranoica y adolescente que representa el culto al sexo, al alcohol o a las drogas que ha ido naciendo y se ha desarrollado de los restos del naufragio del cristianismo en occidente.
¿Estás de acuerdo en poner fin al miedo?.
Espero que si, cuento contigo para ello.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario