viernes, 13 de septiembre de 2013

UNA RESURRECCIÓN PROBLEMÁTICA


JESÚS resucita al hijo de la viuda de Naín

Texto: (Lucas 7:11-17) «Poco después Jesús, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud, se dirigió a un pueblo llamado Naín.12 Cuando ya se acercaba a las puertas del pueblo, vio que sacaban de allí a un muerto, hijo único de madre viuda. La acompañaba un grupo grande de la población.13 Al verla, el Señor se compadeció de ella y le dijo: —No llores.
14 Entonces se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron, y Jesús dijo:  —Joven, ¡te ordeno que te levantes!
15 El muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.16 Todos se llenaron de temor y alababan a Dios.  —Ha surgido entre nosotros un gran profeta —decían—. Dios ha venido en ayuda de[b] su pueblo.
17 Así que esta noticia acerca de Jesús se divulgó por toda Judea[c] y por todas las regiones vecinas.»

     Este texto de Lucas plantea algunas incógnitas que quiero compartir con vosotros. En primer lugar asumamos el hecho de que Dios tiene una sola naturaleza y tres personas que son, en esencia, lo mismo: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. De ser así está claro que el Padre había tomado una decisión clara, el hijo de la viuda sería elevado al cielo porque esa era su voluntad y no entremos en los motivos de la decisión. Si Dios había tomado esa decisión ¿por qué permite que el Hijo, o sea, Dios mismo, la enmiende y lo resucite?. Es un hecho incongruente, pues si Dios es Omnisciente ya debía saber de antemano que su madre lo precisaba más en la tierra que en el cielo y de saberlo ¿por qué la tortura con ese mal trago?. No es coherente esta perícopa de la Biblia. No lo es porque Dios actúa caprichosamente arrepintiéndose de sus propias decisiones y dejándose influir por los lloriqueos de una madre apenada. Un Dios que actúa de este modo no es de fiar, pues en cualquier momento puede sentirse presionado o caprichoso y actuar de manera incoherente.
     Los redactores de la resurrección de Lazaro fueron más sagaces y al darse cuenta de este inconveniente ya nos apuntan que Lázaro dormía, no estaba muerto en realidad. De ese modo se salva el escollo de la viuda de Nain.
     ¿Debería la Iglesia cambiar la redacción de Lc 7?, pues si que debería porque sino estos temas de resurrecciones “a la carta” dejan abiertas puertas a que Dios se comporte caprichosamente y ponen en entredicho su omnisciencia y su bondad.
     No le pidas explicaciones al cura de tu pueblo, no te responderá, te dirá que debes creer por la fe, pero no te hará una exégesis convincente de este sucedido. Analízalo tú mismo y saca tus propias conclusiones. Quizás descubras misterios que nunca antes pensaste en resolver.

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